La violencia de género es la violencia ejercida de un sexo hacia otro, por lo general es en contra de la mujer; se caracteriza por ejercer control y negar la autoafirmación de las mujeres como personas sujetas de derechos. De todas las formas de violencia de género, el feminicidio puede considerarse como la máxima expresión de violencia, no fue sino hasta el 2009 que gracias al esfuerzo de organizaciones feministas, que presentaron estudios iniciales sobre el tema a las autoridades lo cual fue necesario para adoptar las primeras políticas públicas para evidenciar este problema y prevenirlo en el Perú. Los esfuerzos para erradicar la violencia de género han sido paulatinos, sin embargo, las cifras no son alentadoras. Según un informe emitido por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) emitido en el 2016, nuestro país ocupa el octavo puesto entre los países con mayor número de feminicidios en la región. La violencia de género es una problemática social con diversas consecuencias en la salud, la economía y finalmente en el desarrollo de las ciudades. Es un enemigo que existe dentro de nuestra sociedad y que muchas veces genera rupturas familiares. Sin embargo muchas veces se calla y se oculta por la propia víctima. En nuestro país, debido a las alarmantes cifras de violencia, se ha convertido en un problema de salud pública. No pasa ni un solo día en el cual despertemos y escuchemos lamentables noticias de un nuevo caso de violencia en contra de la mujer. Este es un problema de siempre, pero ahora más mujeres están elevando su voz de protesta y en este llamado instan a todas las mujeres a denunciar y a no ocultar las agresiones. Necesitamos más mujeres empoderadas y un Estado que realmente nos respalde con leyes sancionadoras contra aquellos maltratadores. La lucha contra la violencia de género avanza lentamente, cada movilización realizada en rechazo de este tipo de violencia como la consigna de “Ni una Menos”, el rótulo “Perú país de violadores”, entre otros, sirven para generar mayor visibilidad y hacer escuchar las voz de protesta de todos los que exigimos mayor respeto hacia los derechos de las mujeres. Anhelamos una sociedad segura, justa para nosotras, para nuestras familias, para nuestras niñas y no descansaremos hasta conseguirlo. Desde este espacio instamos no ser tolerantes, a denunciar y no ser cómplices de más casos de violencia.